Formulación de piensos preparada para el futuro frente a la variabilidad de los ingredientes y de la cadena de suministro
La volatilidad en los mercados de ingredientes y en las cadenas de suministro se ha convertido en una constante en la formulación de piensos. La disponibilidad de materias primas cambia, los costes logísticos fluctúan, y se pide a los nutricionistas que hagan más con menos recursos, manteniendo el rendimiento. En este contexto, la formulación ya no consiste únicamente en cumplir especificaciones nutricionales. Se trata de incorporar resiliencia en el sistema.
El maíz y la harina de soja siguen siendo la base de la mayoría de las dietas avícolas, pero también son algunos de los mayores contribuyentes al coste del pienso y están altamente expuestos a interrupciones en la cadena de suministro. A medida que los mercados se ajustan, los nutricionistas suelen incorporar materias primas alternativas para gestionar costes y mantener la continuidad del suministro. Sin embargo, estos ingredientes pueden introducir variabilidad en la composición nutricional, la digestibilidad y el valor nutricional global, lo que dificulta lograr un rendimiento constante.
Un enfoque más estratégico no consiste solo en reformular dietas, sino en optimizar cómo se accede a los nutrientes y cómo se utilizan. Las enzimas proteasas desempeñan un papel clave en este cambio. Al actuar directamente sobre las proteínas de la dieta, las proteasas las descomponen en péptidos y aminoácidos más pequeños que se absorben con mayor facilidad. Esto favorece la eficiencia en la utilización de nutrientes y ayuda a reducir la diferencia entre los nutrientes formulados y los disponibles.
Esto resulta especialmente relevante cuando se incorporan materias primas alternativas. Ingredientes como la harina de colza, la harina de girasol, la harina de canola o la harina de plumas, entre otros, pueden contribuir a la gestión de costes y a la diversificación del suministro, pero a menudo introducen variabilidad en la digestibilidad de aminoácidos y en el aporte energético. Las proteasas de amplio espectro, con capacidad para hidrolizar proteínas tanto de origen vegetal como animal, favorecen una hidrólisis proteica más consistente en una amplia gama de ingredientes. Esto permite a los nutricionistas aprovechar el valor de ingredientes alternativos manteniendo el rendimiento nutricional.
Soluciones como CIBENZA® Aditivo Enzimático para Piensos están diseñadas para favorecer la digestión de proteínas y la liberación de aminoácidos en una amplia variedad de ingredientes para piensos. Estudios indican aumentos en la digestibilidad de aminoácidos en diferentes fuentes proteicas (Yan et al., 2013), lo que respalda una utilización más eficiente de los nutrientes en condiciones de formulación variables.
El impacto práctico para los nutricionistas es una mayor flexibilidad. Una disponibilidad optimizada de aminoácidos permite estrategias de formulación más precisas, incluyendo la posibilidad de optimizar los niveles de proteína bruta y aminoácidos manteniendo los objetivos de rendimiento. Esto facilita el uso de ingredientes alternativos o de menor coste, reduce la sensibilidad a la variabilidad de las materias primas y contribuye a gestionar el coste total del pienso sin comprometer el rendimiento.
A medida que los mercados de ingredientes continúan evolucionando, la capacidad de extraer más valor de cada componente de la dieta adquiere mayor relevancia. Las enzimas proteasas ofrecen una herramienta práctica para ayudar a los nutricionistas a gestionar la variabilidad, aumentar la flexibilidad en la formulación y desarrollar estrategias de alimentación más resilientes para el futuro.
Reference: Yan, F. 2013. Effect of CIBENZA® DP100 Enzyme Feed Additive on amino acid digestibility of commonly used feed ingredients in broilers (Study 1 & 2), Internal research report, Novus International.

