Supere el calor sin perder el ritmo
El estrés por calor puede costar a una lechería de 1.000 vacas decenas de miles de dólares en un solo verano. La mayoría de esas pérdidas comienzan antes de que se observen signos visibles.
Para cuando las vacas permanecen más tiempo de pie, reducen el consumo o se agrupan bajo los ventiladores, es posible observar menos producción de leche y desafíos reproductivos. Lo que parece un periodo corto de calor puede generar semanas de menor producción y mayor presión en la operación.
El daño real comienza antes
A medida que aumentan la temperatura y la humedad, las vacas reducen el consumo mientras necesitan más energía para mantener su función normal (West, 2003). Al mismo tiempo, pierden líquidos y minerales esenciales por a través de la respiración y la sudoración, lo que altera el equilibrio interno (Mallonee et al., 1985).
Esto crea una diferencia entre lo que la vaca consume y lo que necesita. Para adaptarse, la vaca debe trabajar más. Este esfuerzo adicional puede afectar la salud, la reproducción y la fortaleza de las pezuñas.
Oligoelementos como zinc (Zn), cobre (Cu), manganeso (Mn) y selenio (Se) ayudan a mantener la función celular normal y apoyan la respuesta al estrés (Rezaei-Ahvanooei et al., 2025).
El impacto no termina cuando acaba el verano
Los efectos del estrés por calor suelen aparecer meses después. Durante el verano, cuando las vacas pasan más tiempo de pie, aumenta la presión sobre las pezuñas. Al mismo tiempo, la menor ingesta limita los nutrientes necesarios para mantener y regenerar el tejido de la pezuña.
La fortaleza resistencia de la pezuña depende de un suministro constante de nutrientes, incluidos oligoelementos que apoyan el tejido conectivo (Journal of Dairy Science, 2016). Cuando este suministro es irregular, la calidad de la pezuña disminuye.
Como resultado, muchas explotaciones observan más cojeras, mayor tiempo de tratamiento y pérdidas adicionales de producción en otoño.
Las pérdidas económicas se acumulan rápidamente
Incluso pequeños cambios en la producción generan pérdidas importantes. En un rebaño de 1.000 vacas, perder solo unos pocos kilos de leche por vaca al día puede suponer aproximadamente 3.000 libras (lb) o 1.361 kg de leche perdidos al día (West, 2003).
A 20 dólares por cien libras, esto equivale a unos 600 dólares al día o 36.000 dólares en 60 días. Si se suman cojeras, problemas reproductivos y mano de obra adicional, las pérdidas totales pueden alcanzar 80.000 dólares en un solo verano.
Estas pérdidas se acumulan de forma gradual, lo que hace que sean fáciles de subestimar hasta que resulta difícil recuperarlas.
Por qué la nutrición es un punto clave
Cuando el consumo baja, cada kilo de alimento pienso debe rendir más. No se trata solo de lo que contiene la ración, sino de lo que la vaca puede absorber y utilizar.
Estudios muestran que la fuente de los oligoelementos puede influir en su utilización, especialmente en condiciones de estrés (Rezaei-Ahvanooei et al., 2025).
Los sistemas de enfriamiento, como ventiladores, sombra y acceso al agua, siguen siendo esenciales. Los electrolitos también ayudan a mantener la hidratación y el consumo (Mallonee et al., 1985). Al mismo tiempo, la entrega constante de nutrientes clave se vuelve más importante.
Una forma más constante de apoyar el rendimiento
Proporcionar oligoelementos en formas que se mantengan estables durante la digestión ayuda a asegurar que las vacas reciban lo que necesitan cada día, incluso cuando el consumo es menor.
La forma en que las vacas utilizan los nutrientes puede apoyar la producción de leche, la salud de las pezuñas y el rendimiento reproductivo durante el estrés por calor.
MINTREX® Oligoelementos bis-quelados están diseñados para apoyar favorecer la estabilidad y disponibilidad de los minerales, ayudando a que las vacas utilicen mejor los nutrientes que consumen en condiciones exigentes.
Proteja el rendimiento antes de que aumenten las pérdidas
El estrés por calor no se puede evitar, pero su impacto se puede reducir. Las estrategias más eficaces consideran tanto lo que se observa en la granja como lo que ocurre dentro de la vaca.
Actuar de forma temprana ayuda a mantener el rendimiento, reducir problemas posteriores y sostener la consistencia en el rebaño.
Dé el siguiente paso
Si desea apoyar la gestión del impacto del calor y mantener el rendimiento del rebaño, contacte con un representante de NOVUS para conocer cómo los programas de oligoelementos orgánicos, incluido MINTREX® Oligoelementos bis-quelados, pueden apoyar favorecer su operación.

